martes, 23 de abril de 2013

DÍA MUNDIAL DE LA TIERRA


Pido perdón, primero a Dios, luego a nuestro Planeta y por último a las personas que me visitan a cada momento. Ayer era el Día Mundial de la Tierra. Un día creado para la creación de conciencia acerca del cuidado y la protección de nuestro Medio. Por lo que les pido perdón es por no haber publicado nada aquí, por no felicitar al festejado y por no hacerle un tributo u Homenaje. Lo siento. Entre mi casa, las cosas de los negocios, alfabetización, mi esposo, las niñas, etc, etc, etc, no me dediqué tiempo para sentarme y decir: ¡Felicidades Tierra! Lo has hecho nuevamente, una vez más, un año más que sobrevives por la Misericordia del Altísimo, sí, sólo por eso, porque si se tratase de cómo nosotros te tomamos en cuenta, te protegemos, te cuidamos, pensamos en ti, somos solidarios con tu vida y con tu causa, olvidándonos de nuestros intereses para hacer de ti un mundo mejor y más habitable, hace tiempo que tu vida hubiese sucumbido en un estallido, en una explosión funesta. Sin embargo, Tu Creador ha querido que tú vivas un año más, quiere darnos una oportunidad más para amarte, para cuidarte, para consumir menos cosas que te dañen, para mimarte, para dejar que tus árboles crezcan, que tus ríos fluyan, que tus mares no se alejen cada vez más de la orilla, para que limpiemos las costas, para que aprendamos a clasificar los desechos y aprendamos a reutilizar lo que podemos reutilizar y lo que no, hagamos obras de arte con ello, que lo echemos en contenedores donde puedan demolerse y volverse materia prima para seguir haciendo otra cosa. Entonces, querido Planeta, ganamos ambos. Tú, por un año más en el que has podido respirar, aunque mal respirar y nosotros por la nueva oportunidad de arrepentirnos del maltrato que te hemos venido haciendo y volver a empezar.
A partir de hoy comenzaremos juntos, Tierra. Ahora me paro de este computador y voy a atender mi pequeño huerto, sí, ese que tú me has inspirado, tal vez sea pequeño, pero te dará un poco más de oxígeno y luego, me sentaré con mis materiales no biodegradables y haré lo que siempre sé hacer, convertir la basura que llega a mis manos en obras de arte. ¡Que viva nuestro planeta por muchos, muchos años más! ¡Que viva el arte del reciclaje!